[#581]

El discurso posmoderno de la cultura es insuficiente por falta de radicalidad. Porque se ha centrado en una acontecimiento repetido de acumulación de bienes (espectáculos, colecciones, edificios, reliquias…) que conectan directamente la gestión de la cultura con el poder. La copertenencia de la cultura con la ciudadanía, considerada esta como la multiplicidad de individuos con potenciales creadores, se ha perdido. La cultura se señala desde la verticalidad. El ciudadano, en cuanto ente cultural, está desapareciendo. La gestión de la cultura se convierte en un instrumento más de la capitalización del poder.

Anuncios
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: